Humo

La traición

Logras abrir la trampilla y entrar al sótano cierras apresuradamente y de repente, un silencio absoluto, los hombres cerdo quedan completamente en silencio como si nunca hubieran estado en primer lugar.
Estás en una oscuridad casi absoluta de repente empiezas a sentir un frío terrible que se cala hasta los huesos, sientes que poco a poco como se te enfrían las extremidades, es algo casi insoportable, contra mas avanzas mas frio sientes, llegas a una zona más iluminada a través de un túnel que conecta con el propio sótano.
Todo está congelado, las paredes están llenas de hielo, encuentras cuerpos congelados, pero da la impresión de que aún respiran como si estuvieran en perpetua agonía, de repente aparece el hombre encapuchado que me mordió.
No puedo verle el rostro, se acerca lentamente y me dice con una voz profunda.
“Mi nombre es Virgilio y si quieres escapar de este tormento, dime traidor, donde te encuentras?”
Me congelo y debo pensar rápido.

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